El gobierno de México ha actualizado sus lineamientos relativo al uso del cubrebocas. Ya no es obligatorio su uso en espacios cerrados, siempre y cuando exista una sana distancia (1.5 metros). También se ha recomendado que aquellas personas que realicen trabajos físicos intensos puedan prescindir de las mascarillas, y tampoco es obligatoria mientras se estén consumiendo alimentos y bebidas. Además, se ha eliminado el uso de los llamados tapetes sanitizantes, que tanta controversia causaron después de su implementación, pues se les consideraba inútiles —y ahora eso ha sido ratificado—.

El cubrebocas seguirá siendo recomendado (que no obligatorio) en los medios de transporte público, lugares cerrados con poca ventilación y para aquellas personas que tengan alguna enfermedad del sistema inmune o aquellos que no se hayan vacunado contra la covid-19, de acuerdo a dichos lineamientos actualizados por la Secretaría de Salud.

Hubo mucha incertidumbre durante los primeros meses de la pandemia en México, allá por marzo y abril de 2020. No se sabía bien a bien qué tan útil era el cubrebocas. En un principio, las autoridades mexicanas dijeron que se podía prescindir de su uso, con el argumento de que no representaba una garantía de protección ante el covid-19. Después, se dio pie a un debate intenso, porque la Organización Mundial de la Salud dijo que sí era útil para prevenir el contagio por la nueva cepa del coronavirus.