El jugador delantero del equipo de fútbol Chapecoense, Alan Ruschel, cree que cambiar de asiento a última hora puedo haber sido el factor que le salvó la vida en el fatídico accidente aéreo del pasado 28 de noviembre en las cercanías de Medellín, Colombia. Recordamos que ese día todos los jugadores de ese equipo viajaban en un vuelo de LaMia para jugar la final de la Copa Sudamericana frente al Atlético Nacional en ese país.
En su primera conferencia de prensa el sábado, realizada en el estado de Santa Catarina, Brasil, el zaguero del Chapecoense reveló que se había sentado en la parte trasera del avión, pero Cadu Gaúcho, un directivo del equipo, le pidió que se sentara más adelante y dejara a los periodistas juntos en esa parte del avión. “Yo no quería, pero entonces vi aJackson Follman (arquero del equipo) y él insistió en que me sentara a su lado”, dijo. Gracias a ese cambio, el atleta de 27 años es uno de los seis sobrevivientes de ese siniestro y ahora puede agradecer ese milagro: “No tengo palabras para explicar lo que estoy sintiendo. Es una mezcla de sentimientos, una alegría grande por poder estar aquí de nuevo, sentado aquí. Pero al mismo tiempo es un luto por haber perdido a muchos amigos”, comentó entre sollozos.
