Cada vez resulta más sorprendente ver de lo que son capaces los amantes de lo ajeno, o al menos eso parece haber sido lo que pasó en una funeraria de San Antonio, Texas, donde el cuerpo de una mujer que acaba de fallecer fue robado y la funeraria aún no logra dar con su paradero.
El sargento Javier Salazar, encargado de este insólito caso, informó que la desaparición fue denunciada el pasado 16 de agosto, luego de que los encargados del establecimiento Mission Park encontraron vacío el ataúd que contenía los restos de una joven llamada Julie Mott.
Según los empleados del servicio funerario su trabajo concluyó al medio día y el féretro fue colocado en un cuarto especial para que fuera visitado por sus familiares; sin embargo, horas después desapareció.
Las autoridades comenzaron las investigaciones y de acuerdo con los reportes preliminares se cree que el cuerpo fue retirado del ataúd frente a toda la gente, pues no se activó la alarma del lugar ni se encontró ninguna cerradura forzada.
