Fin del camino para la concejal Nury Martinez. La edil latina ha cedido a la presión política y de la comunidad, que había exigido en una sola voz su renuncia del Ayuntamiento de Los Ángeles tras hacerse públicos comentarios racistas y crueles contra un niño afroamericano y la población oaxaqueña de la ciudad. “Es con el corazón roto que renuncio a mi asiento en el Concejo del distrito 6, la comunidad en la que crecí y mi casa”, escribió en una larga carta en la que no se disculpó con los ofendidos.
Martinez era hasta hace poco una de las latinas más destacadas de California, pero ha visto perder rápidamente su poder después de que el fin de semana se hiciera público el audio de una conversación con otros dos compañeros y un líder laboral donde llama “changuito” al hijo negro de otro edil.