SANTO DOMINGO. La denuncia no es nueva. Corre el tiempo y nadie le hace caso a este reclamo
Este jueves, Vecinos y comerciantes de Gascue hicieron un llamado a las autoridades para que la Feria de Libro sea trasladada a un espacio de la ciudad que no afecte las rutinas diarias de los residentes en su entorno y no provoque el caos vehicular que cada año comprende más de cuatro cuadras del sector, incluyendo más allá de la antigua embajada de los Estados Unidos en la Leopoldo Navarro.
“Se cagan, se mean, al otro día tu encuentras hasta condones en las aceras”, expresó con toda la crudeza posible Ana María Trajano, residente en la Cayetano Rodríguez. “Que se lleven la Feria a otro sitio, por favor, esto no se aguanta”
De igual manera se expresó Pedro Armenteros, propietario de una cafetería en la calle Caonabo. “Después que cierran la Feria a las 11 de la noche una serie de vendedores informales escenifican peleas callejeras, se ponen a beber, hacer ruido, nadie me lo ha contado. Yo lo he visto con mis propios ojos”.
Largas filas de autobuses contratados para llevar estudiantes al espacio cultural copan las calles y hasta las aceras.
Generan tapones e inconvenientes de todo tipo a todas las horas, sobre todo, en la mañana y al caer la tarde.
El reclamo de trasladar la Feria a un recinto ferial adecuado y próximo a los núcleos urbanos con mayor densidad poblacional es una petición que ya data desde 1997.
Sin embargo, las autoridades hacen caso omiso, ya sea por falta de interés, por la comodidad que representa realizar la Feria en un espacio céntrico o porque construir un recinto ferial no está dentro de sus prioridades.








