Con sólo 27 años y un llamativo parecido con la sensación de las redes sociales Kim Kardashian, la californiana ex reina de belleza podría pasar como uno de las tantos subproductos de Instagram, mujeres convertidas en celebridades de la noche a la mañana gracias a sus llamativas curvas y propensión a mostrar su intimidad ante millones de curiosos online.

Pero tal no es el caso de Emma Coronel Aispuro, la joven madre de dos gemelas que se ha vuelto protagonista fundamental de la extradición y posterior proceso legal más comentado de los últimos tiempos, el cual involucra a su esposo, el líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, el narcotraficante más notorio que ha dado el comercio ilegal de drogas desde la trágica era de Pablo Escobar.

Nacida el 2 de julio de 1989 a las afueras de San Francisco, cuando su madre de origen mexicano se encontraba de visita familiar en los Estados Unidos, los nexos familiares con el narcotráfico de la imponente esposa de «El Chapo» se remontan hasta su infancia.

Creció en un pueblo rural mexicano donde conoció al capo narco a los 17 años, pero, al parecer, el encuentro no fue del todo espontáneo, ya que su padre, Inés Coronel Barreras, era un reconocido narcotraficante y uno de sus hermanos trabajaba como piloto para Guzmán, por lo que la pareja parecía destinada a «funcionar» desde el primer momento.