WASHINGTON. El mandatario estadounidense expresó al Congreso su intención de eliminar a Cuba de la mencionada lista. Ahora el Congreso tiene 45 días para estudiar la propuesta.

Mientras que Washington aún está sopesando la cuestión más importante sobre si elimina o no al Gobierno de Cuba de la lista de terrorismo, La Habana espera que su eliminación de la lista de patrocinadores del terrorismo contribuya a la normalización de las relaciones diplomáticas con EE.UU.