PANAMÁ. El ex mandatario suma un nuevo juicio en su contra, luego de que la Corte Suprema admitiera que se lo juzgue por los presuntos delitos contra el derecho a la intimidad y asociación ilícita por interceptar las comunicaciones de unas 150 personalidades, entre ellos periodistas, empresarios y políticos opositores durante su gobierno. Martinelli se dice “un perseguido político”.
La Corte Suprema de Justicia de Panamá anunció este lunes a través de un comunicado que «admitió el conocimiento de la causa penal contra el expresidente Ricardo Martinelli Berrocal por los presuntos delitos de inviolabilidad del secreto y el derecho a la intimidad, peculado, abuso de autoridad y contra la seguridad informática y asociación ilícita».
La actuación de la Corte Suprema en este caso se explica porque Martinelli es diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacen).
Esta nueva acusación contra el ex mandatario, investigado también por corrupción, es por la interceptación de las comunicaciones de unas de unas 150 personas, entre ellas empresarios, periodistas, dirigentes de la sociedad civil y políticos opositores a su gobierno, que condujo de 2009 a 2014.
Martinelli rechazó este nuevo proceso a través de su cuenta de Twitter. «Soy un perseguido político y no seré el último», escribió. El ex mandatario asegura que la Constitución panameña «es clara» y «no hay ley» acerca de escuchas telefónicas que se le pueda aplicar.
Desde enero, el ex director de la Policía Gustavo Pérez y el exjefe de seguridad del Estado Alejandro Garuz están encarcelados por este caso.
Por otro lado, Martinelli enfrenta una investigación de la Corte Suprema por la supuesta sobrefacturación en un contrato por 45 millones de dólares en la compra de comida deshidratada para escuelas del país.
Además, ex funcionarios de Martinelli, como los ex ministros de Economía Frank De Lima, de Desarrollo Social Guillermo Ferrufino y de Desarrollo Agropecuario Óscar Osorio, están detenidos por distintos casos de enriquecimiento injustificado y corrupción.
Martinelli, entretanto, se encuentra fuera de Panamá desde enero de este año.
