La antigua mansión en la que vivió y murió el célebre capo mafioso Al Capone en Miami Beach, en el sureste de EE UU, abrió sus puertas para mostrar su última restauración (tras ser vendida en 2014 por 6,9 millones de euros) y está disponible para grabaciones de cine y televisión. Localizada en la lujosa isla Palm, la villa colonial de dos pisos y fachada de línea española y clásica ha recuperado «su glamour original», informaron los actuales propietarios, la firma de inversión inmobiliaria MB America. La mansión, construida en 1922, dispone de residencia para invitados, playa privada con vistas a la bahía Vizcaíno, siete cuartos y cinco baños, y cuenta además con hermosas palmeras, un exhuberante entorno y un embarcadero privado de más de treinta metros de largo. Totalmente pintada de blanco y rodeada por jardines con plantas tropicales frente al mar, tiene también una piscina de 18 metros de largo y 9 de ancho y está considerada una de la más grandes de la isla