El joven inglés de 21 años Kieran McKeefery fue millonario durante diez días al descubrir que en su cuenta de banco estaban 1.3 millones de dólares. Aunque al principio pensó en todas las posibilidades que tenía para gastar el dinero, su conciencia le hizo replantear mejor las cosas y decidió ponerse en contacto con la sociedad de inversión Natwest quien cometió el error.

La sociedad de inversión recuperó sus fondos, y Kieran solo se quedó con 230 dólares.