LA HABANA. La Habana y Washington sostuvieron un «diálogo respetuoso» sobre asuntos migratorios, pero ambos países mantienen aún sus posturas discordantes sobre la vigencia de la Ley de Ajuste y la política «pies secos/pies mojados» de EEUU hacia la Isla, informa EFE.

El subsecretario adjunto para Latinoamérica del Departamento de Estado, Alex Lee, indicó en rueda de prensa, que EEUU «está totalmente dispuesto a mantener la Ley de Ajuste Cubano», que «seguirá guiando» la política migratoria de su país hacia la Isla.

Esa ley, vigente desde 1966, junto con su política de «pies secos/pies mojados», privilegia a los cubanos que logran tocar territorio estadounidense a los que permite solicitar la residencia permanente un año después; mientras que los interceptados en el mar son devueltos a Cuba.

Por su parte, la directora general para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal, rechazó la permanencia de esa ley, que consideran «el principal incentivo a la emigración ilegal y el tráfico de personas hacia los Estados Unidos».

La diplomática cubana explicó que la Ley de Ajuste «confiere a los cubanos un trato preferencial, exclusivo y único» a la hora de regular su situación en Estados Unidos, lo que según ella está provocando un «incremento en el fraude de documentos con la intención de entrar en EEUU».

Vidal también indicó que la política «pies secos/pies mojados» «alienta a profesionales de la salud cubanos a abandonar sus misiones en terceros países», lo que consideró «una práctica reprochable de fuga de cerebros (…) que va en contra de los acuerdos migratorios».

A pesar de estas diferencias, tanto Vidal como Lee resaltaron el «clima de respeto» y el «espíritu constructivo» en el que se desarrollaron las conversaciones, en las que ambos países reiteraron su compromiso por lograr una migración «legal, segura y ordenada», propósito de los acuerdos para un diálogo migratorio que firmaron en 1994, tras el episodio de la «crisis de los balseros».

El régimen reconoció que Estados Unidos «está cumpliendo con los acuerdos migratorios en lo referente a la otorgación de no menos de 20.000 visas al año a emigrantes cubanos», y que ha habido un incremento de las visas a cubanos para visitas temporales.

Las partes también acordaron ampliar la cooperación contra la emigración ilegal y seguir manteniendo periódicamente reuniones técnicas como las que ya se han producido entre los servicios guardacostas de EEUU y las tropas guarda-fronteras de Cuba.

Además pactaron realizar pronto, pero en fecha por determinar, uno de estos encuentros técnicos sobre el fraude de documentos, avanzó Vidal.

El representante de Estados Unidos informó de que también se abordó en la reunión otros temas como los programas de reunificación familiar o el regreso de los «excluibles», cubanos residentes en EEUU que el Gobierno de ese país quiere «retornar a la Isla», fundamentalmente porque han infringido allí la ley.

«Es obligación de todos los países aceptar a sus ciudadanos», señaló Lee.

El funcionario de EEUU también subrayó que el hecho de que las conversaciones hayan «sido productivas» y en espíritu de colaboración» prueba que pese a las diferencias, existen oportunidades «para seguir trabajando en temas de interés mutuo».

Las conversaciones migratorias de este miércoles son el primer contacto entre delegaciones de los dos países desde que anunciarán el restablecimiento de relaciones diplomáticas del pasado 17 de diciembre; aunque esta nueva ronda del diálogo migratorio estaba convocada desde hace meses.

No obstante, las partes aprovecharon la reunión para iniciar las primeras negociaciones oficiales sobre la normalización de sus vínculos diplomáticos, encuentros que estarán encabezados por la secretaria de Estado para Latinoamérica, Roberta Jacobson, la funcionaria estadounidense de mayor rango que visita la Cuba castrista.

El régimen de La Habana expresó su oposición a la Ley de Ajuste Cubano en la primera reunión con los representantes de Washington. A pesar de esta queja, fuentes del Departamento de Estado indicaron que Estados Unidos no prevé un cambio de esta norma.

Una ley ‘asesina’, dice el régimen

El régimen denomina a la Ley de Ajuste Cubano como «Ley Asesina», pues afirma que incita a la emigración ilegal desde la Isla y que ha dejado un número indeterminado de muertos en el mar.

Por su parte, el número dos de la delegación cubana, Gustavo Machín, reveló que su delegación expresó su preocupación en la reunión por la Ley de Ajuste y por la política de pies secos/pies mojados, aplicada en los últimos 20 años, que permite a los cubanos ilegales que pisan territorio estadounidense quedarse legalmente en ese país, pero los capturados en el mar son devueltos a la Isla.

«Si nos comprometemos a organizar una migración segura entre Cuba y Estados Unidos esas son dos herramientas de los mecanismos que deben ser revisadas o al menos ser cambiadas», dijo Machín.

En diciembre, 507 emigrantes cubanos ilegales fueron interceptados en el mar o llegaron a las costas de Estados Unidos, más del doble que en diciembre de 2013, según la Guardia Costera estadounidense, por el temor a que la Ley de Ajuste sea derogada.

Las partes revisaban este miércoles los acuerdos migratorios firmados tras la crisis de los balseros de 1994, en una sesión encabezada por el adjunto de Jacobson, Alex Lee, y Josefina Vidal.

«Esto es parte de las consultas en curso, no buscamos ninguna meta específica (en migración). No tenemos grandes expectativas de que tengamos acuerdos hoy» en temas migratorios, dijo un funcionario estadounidense a la AFP.

La parte cubana destacó que «ha sido una jornada provechosa».

«Hemos hablado con fluidez, con apertura, con un enfoque constructivo a pesar de que tenemos algunas diferencias en nuestros enfoques», dijo Machín.

Primeras conversaciones en décadas

Las primeras conversaciones de alto nivel en décadas entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba comenzaron este miércoles en La Habana con el fin de abordar asuntos migratorios, preparar el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas.

La reunión, a puertas cerradas, se inició hacia las 09:00 locales en un salón del Palacio de Convenciones.

El encuentro durará dos días. Este miércoles está previsto que se traten temas migratorios y, el jueves, el restablecimiento de relaciones.

La delegación estadounidense está encabezada por la subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, el funcionario estadounidense de mayor rango que visita la Isla en 35 años. La compaña su adjunto, Edward Alex Lee.

Al frente de la representación del régimen está la directora del Departamento de Estados Unidos de la cancillería cubana, Josefina Vidal.

El inicio de las conversaciones se produce horas después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, pidiera al Congreso, en su discurso sobre el Estado de la Unión, «empezar el trabajo de acabar con el embargo».