LA HABANA. Hasta su improvisada reunión de media hora con Fidel Castro, el domingo pasado, el papa Francisco había venido cumpliendo con el programa oficial de su visita a Cuba al pie de la letra.
Y ese encuentro ha hecho sonar con más fuerza la pregunta que surgió nada más anunciarse su visita a la isla caribeña.
¿Se reunirá con la disidencia cubana, saliéndose del guión establecido?
El vocero del Vaticano, Federico Lombardi, había descartado esa posibilidad la pasada semana.
Pero tras el encuentro con el líder cubano, este lunes BBC Mundo volvió a consultar a la Santa Sede al respecto.
El domingo se reunió con Fidel Castro en la que fuera la residencia del líder cubano.
«No lo sabemos. En el programa no está contemplado, pero no sabemos lo que el Papa tiene en mente», respondió su oficina de prensa.
«Tampoco teníamos noticias de que iba a encontrarse con Fidel Castro y ocurrió».
Por el momento no ha habido reunión, como tampoco la hubo cuando sus antecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, visitaron la isla en 1998 y 2012, respectivamente.
Sin embargo, tres conocidas disidentes aseguran que recibieron una invitación para saludar al sumo pontífice el sábado; algo que no pudieron hacer porque fueron detenidas.
El mismo Lombardi confirmó que unos disidentes habían sido invitados a saludar al pontífice, pero añadió que no sabía por qué no se habían presentado.
Detenciones de disidentes
Según contaron a BBC Mundo la economista Marta Beatriz Roque y Berta Soler, la líder del grupo disidente Damas de Blanco, fue el secretario del nuncio Giorgio Lingua el que las invitó en persona.
Iban a poder saludar al Papa en los jardines de la Nunciatura, junto a 150 invitados más, todos ellos religiosos de la isla.
(BBC MUNDO)
