Por MAYNÉ BATISTA
SANTO DOMINGO. Hablar es de vital importancia para las personas, sin embargo existen condiciones que dificultan su accionar como es la tartamudez. Un obstáculo que se percibe tanto emocional como genético
Cuando existe un problema en la comunicación, como es el caso de la tartamudez, se genera mucha angustia y frustración, ya que la persona no puede comunicarse de forma adecuad
Marcela Musa, Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta Familiar, destaca que la tartamudez es una enfermedad en la que el flujo normal del habla es interrumpido por fenómenos motores involuntarios del habla y se caracteriza por repetir de forma indeseada sílabas, palabras o frases
“No podemos hablar de tartamudez emocional solamente, ya que el tartamudeo no es solo emocional, si nos referimos a lo emocional nos limitamos únicamente al aspecto psicológico; todos los seres humanos podemos tartamudear en determinadas situaciones donde se genera estrés y no por tartamudear en esas ocasiones podemos decir que padecemos de tartamudeo”
Este no es un problema psicológico per se, aunque el factor psicológico está asociado. Sabemos que quien padece esta condición, presentará consecuencias psicológicas, ya que puede llevar a la persona a presentar depresión, ansiedad y frustración por no poder expresarse adecuadamente. “Las personas que padecen de tartamudeo muchas veces sienten que su cerebro va más rápido que sus palabras y que tienen lo que se describen como tropezones al hablar”
Destaca que la causa de la tartamudez es multifactorial, donde intervienen factores genéticos, neurofisiológicos y psicológicos, que predisponen a quienes lo padece a tener una fluidez escasa de las palabras. Este Influye en la falta de seguridad o confianza a la hora de expresarse, el no saber manejar el estrés de forma adecuada, problemas o situaciones de la vida cotidiana y falta de recursos psicológico
“El diagnóstico del tartamudeo se hace a través de los síntomas clínicos que presenta el paciente, el especialista escuchándolo puede fácilmente diagnosticar esta condición, por la forma su forma de hablar”.
Marcela Musa, señala que los psiquiatras utilizan los criterios del DSM (Manual de Diagnostico y Estadístico de los Trastornos Mentales) para el diagnostico del tartamudeo, “tengo que resaltar que existen características en la persona que padece esta condición que no son fáciles de detectar en el discurso de sus palabras, por lo que muchas veces es necesario la intervención de un terapeuta experto del habla, logopeda o fonoaudiólogo, este profesional está educado especialmente para evaluar y tratar a individuos con trastornos de la voz, el habla y el lenguaje”
“El tartamudeo afecta a personas de todas las edades pero aparece por lo general en niños de 18 y 24 meses, en esta edad empieza el aumento repentino del vocabulario y es donde los niños comienzan a unir las palabras para formar oraciones y comunicarse con más fluidez, siendo más frecuente en los varones
La especialista destaca que dentro delos síntomas que presenta esta condición están el parpadeo, las muecas, repetición de sonidos, sacudir la cabeza al hablar, incremento en la prolongación de las palabras y sentimientos de vergüenza al hablar
“En muchos casos quien padece esta condición se aísla socialmente. Una persona con tartamudeo que se pone muy nerviosa al hablar por teléfono o delante de un grupo grande de personas, evitara exponerse a estas situaciones y por ende evitara trabajos donde se vea expuesto al público. En otros casos sin embargo, las dificultades de comunicación se pueden presentar en toda una variedad de situaciones cotidianas como en el hogar, en la escuela o en el trabajo”.
Expresa que en la actualidad no existe ningún tratamiento farmacológico que pueda curar la tartamudez. “Se han utilizado fármacos para tratar de controlarla un poco, entre ellos están el uso de antipsicóticos en bajas dosis, desde los típicos como el haloperidol hasta los atípicos como la ziprasidona, la olanzapina e incluso la risperidona, también se han empleado medicamentos ansiolíticos para controlar la ansiedad que estos pacientes generan, y antidepresivos desde los triciclicos, hasta los inhibidores selectivos de la receptación de serotonina.
El tratamiento con mayor eficacia para ayudar a controlar la misma es la terapia, donde se agrupan distintas técnicas las cuales están diseñadas para dar a la persona herramientas, enseñar destrezas y comportamientos que le ayuden a mejorar la comunicación verbal con otros, se les enseña a cómo medir la respiración mediante técnicas de relajación y meditación guiada, destaca la terapeuta
“Con la terapia se le muestra al paciente a cómo controlar la velocidad con la que se expresa, se les entrena de forma que le permitan ejercitarse en como decir las palabras de una manera un poco más lenta con menos tensión física”
Recomienda no exigirle a quien lo padece que hable con precisión o de manera correcta en todo momento. “Dele libertad, permita que se exprese, evite correcciones sin tacto y críticas, estos comentarios si bien se hacen con buenas intenciones, solo lograrán que la persona se sienta más insegura y tartamudee más; no interrumpa ni le diga que comience de nuevo con lo que está diciendo, no sea impaciente, ni lo apure, déjele terminar, sea empático con quien padece esta condición” puntualiza la experta.
Sobre la experta:
La Doctora Marcela Musa, es Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta Familiar, con varios diplomados en terapia cognitiva-conductual, egresada de la Universidad Central Del Este (UCE) con el título de Dra. en Medicina, hizo su especialidad en dos hospitales, la parte de Medicina Interna en el Hospital docente Padre Billini y la Psiquiatría en el Hospital Psiquiátrico Padre Billini. Trabaja como Psiquiatra- Psicoterapeuta en el Centro Vida y Familia Ana Simó, junto con un excelente equipo compuesto por Médicos Psiquiatras y Psicólogos Psicoterapeutas en diversas áreas y disciplinas.








