Reflexión sobre los desafíos éticos que plantea la comunicación digital y cómo la desinformación, la privacidad y la seguridad de los datos nos perjudican.

“Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante”. La frase del periodista y escritor polaco Ryszard Kapuscinski nunca me pareció tan cierta como ahora. La proliferación, alcance y ausencia de controles en las redes sociales facilitan la desinformación o la información falsa en la República Dominicana y el mundo. La falta de verificación de fuentes y el afán por compartir noticias de manera casi instantánea han generado un ambiente de desconfianza y rechazo. Arraigar una cultura de verificación de datos y lograr la alfabetización digital son la clave para combatir el problema.

Abordaremos una perspectiva importante, pero, irónicamente, de poca utilización en los medios de comunicación, a pesar de la función que tienen, con o sin regímenes de consecuencias morales que lo penalicen.

Planteamos algunas preguntas que ponen en contexto el por qué surgen desafíos éticos en la comunicación digital y cómo, a su vez, mantener la integridad.

¿Cuáles son los principales desafíos éticos que plantea la comunicación digital en República Dominicana?

Aunque parezca ambigua la pregunta, observemos lo que ocurre con el internet. Es en ese momento cuando entran en juego los valores morales inculcados desde la infancia, con sólo una afirmación o negación; es decir, primero observamos y analizamos, luego planteamos:

¿Fue correcta esa publicación? ¿Se pudo haber evitado ese comentario? ¿Por qué el comunicador no se mantuvo fiel a sus principios profesionales?

Es justo la inmediatez en las redes sociales el principal caldo de cultivo para la desinformación. Cualquier persona, con un celular en mano y sin ningún tipo de criterio periodístico o ético, se siente tentada a divulgar en sus redes sociales lo que entiende es “noticia”, sin validar la fuente y sin conocer los hechos a profundidad. Difunden un contenido posiblemente erróneo, con la agravante de que a mayor cantidad de visualizaciones más alto es el porcentaje de que esa “información” se haga viral. Se pierde por completo la congruencia de los hechos, lo que se conoce como fake news o noticia falsa.

¿Qué papel juegan las redes sociales en la difusión de noticias falsas y la polarización política?

Citamos un artículo publicado por el Periódico Digital Hoy, firmado por Manuel Jiménez, ex alcalde de Santo Domingo Este, titulado “La facilidad con la que las noticias falsas pueden difundirse ha impactado la percepción pública, generando un terreno propicio para la confusión” (Fuente: Desafíos éticos del periodista en la Era Digital (hoy.com.do).

Innegablemente, ese tipo de noticias puede afectar emocional y físicamente a una persona, generando confusión y caos momentáneo o alterando su rutina diaria con cambios de humor y comportamientos agresivos.