BEIJING. China ha reforzado sus tropas estacionadas en la provincia de Yunnan, junto a la frontera con Birmania, tras la muerte de cuatro civiles por una bomba birmana que cayó por error en el territorio chino.

La  reciente tensión diplomática entre China y Birmania a causa del conflicto que libra el segundo país contra la guerrilla en la región fronteriza sufrió ayer una escalada después de que aviones birmanos bombardearan la aldea china de Lincang y mataran a 4 personas.

Según la agencia oficial Xinhua, el viceministro de Exteriores chino, Liy Zhenmin, exigió explicaciones al embajador birmano después de que un aeroplano lanzara un proyectil que cayó en una plantación de azúcar del villorrio donde acabó con la vida de 4 agricultores chinos y dejó heridos a otros 9. Zhenmin reclamó a Birmania que «castigue» a los culpables de este suceso.

La misma agencia informó que la fuerza aérea de Pekín ha «reforzado» las patrullas en esa región -ambos países comparten 2.000 kilómetros de frontera-, en otro signo del incremento de la incertidumbre que se registra en el área.