El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con México para reducir el número de personas que llegan a la frontera suroeste. Estados Unidos promete “crear un proceso más ordenado y seguro para las personas que huyen de la crisis humanitaria y económica en Venezuela”, con un contingente inicial de 24.000 plazas, pero al tiempo pacta con México devolver a quienes atraviesen la frontera de forma irregular.
Con efecto inmediato, los venezolanos que entren en Estados Unidos sin autorización serán devueltos a México. La medida no se aplica a quienes hayan entrado antes del anuncio.
Fuentes del Gobierno de Estados Unidos han explicado en una llamada con periodistas que el acuerdo tiene como objetivo abordar la migración irregular más aguda y ayudar a aliviar la presión sobre las ciudades y Estados que reciben a estas personas. “Consideramos que la mejor manera de abordar la migración irregular es crear oportunidades para que la gente venga de forma segura y ordenada”, han dicho las citadas fuentes.