El Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo afirmó ayer que República Dominicana está viviendo tiempos de oscuridad  y participando de una sociedad que tiene un  mal sabor  que le ha impregnado el auge de  la criminalidad y la delincuencia que afectan al país.

Monseñor Francisco Ozoria llamó a las autoridades a frenar esos males, de manera que los dominicanos puedan disfrutar  la paz y la tranquilidad que les debe garantizar el Estado.

“Hay que frenar la delincuencia aplicando los buenos valores aprendidos en la familia  y que nos han transmitido los padres de la Patria”, sostuvo el purpurado cuando oficiaba una misa con motivo del 69 aniversario de la fundación de la Fuerza Aérea de la República Dominicana, en la sede de esa institución con la presencia de los altos mandos militares.

Afirmó que este mundo vive en tinieblas y dijo que cada vez que  hay un caso de muerte, delincuencia y crimen, se demuestra que hay una inseguridad grande en República Dominicana.

“Ayer en San Pedro de Macorís, dos periodistas murieron acribillados a balazos, estaban en su trabajo en una emisora y entraron y los mataron a los dos cumpliendo su trabajo, haciendo su trabajo”, comentó.

Indicó que eso quiere decir que la inseguridad es tan grande que ni siquiera en su trabajo la gente está segura.

“Eran dos hombres buenos, cumplidores de su trabajo, los conozco bien, porque estuve de Obispo allí y sé que eran buenos”, argumentó Ozoria.

Ante esa situación, dijo que hay que hacer algo para detener la criminalidad y la delincuencia e invitó a los cristianos a ayudar a darle un buen sabor a esta sociedad, porque a su juicio tiene un sabor amargo.

El arzobispo de Santo Domingo consideró que los buenos valores aprendidos en la familia y los que nos inculcaron los padres de la Patria, deben ser la receta para contrarrestar la maldad que está arropando al mundo.

“Tenemos ahí la receta para contrarrestar la maldad que hay en el mundo, valores  que cultivamos, que hemos recibido en la familia, valores que se nos  han enseñado en las escuelas, tenemos que cultivar esos valores y el primero debe ser el valor de la fe”, dijo.

A su juicio, la persona que busca de Dios tiene y vive un gran valor que es fundamental para sobrevivir en esta vida.

“Porque en definitiva todo aquel que no  busca de Dios yo siempre digo que es capaz de cualquier cosa, y hay que temerle, hay que temerle a aquella persona que no busca de Dios, que no tiene a Dios en su corazón”, agregó.