“SANTO DOMINGO. Salud Pública, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Instituto de Nutrición de Centroamérica y República Dominicana (INCAP), la Pastoral Materno Infantil y Pro Consumidor, alertaron sobre los riesgos para la salud una dieta basada en sal, azúcar y grasas que unida a la vida sedentaria constituyen la causa de las llamadas enfermedades crónicas.

En una declaración conjunta con motivo del Día Mundial de los Derechos del Consumidor precisan que el pasado año, La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó a los gobiernos, organizaciones no gubernamentales y sociedad civil sobre la importancia de detener el aumento de las enfermedades no transmisibles, dado que anualmente cercenan prematuramente la vida de 16 millones de personas en el mundo.

Altagracia Paulino, directora de Pro Consumidor y representantes de la OPS, INCAP y otras instituciones afines  coincidieron en que el país urge una Política Pública de alimentación para evitar el sobrepeso.

Dijeron que a temprana edad se debe implementar en las escuelas y los hogares hábitos alimenticios saludables, para crear una conciencia ciudadana que ayude a evitar tantas muertes con enfermedades como la diabetes, la hipertensión y el cáncer.

Informaron que la directora general de la OMS, doctora Margaret Chan reveló que en el 2015-este año- cada país necesita crear y establecer un plan nacional para reducir el sobrepeso y la obesidad y que si no lo hacen, millones de vidas seguirán perdiéndose demasiado rápido”.

Indicaron que las enfermedades no transmisibles (ENT) que más personas matan, son las dolencias cardiacas y pulmonares, los ataques cerebrales, el cáncer y la diabetes como consecuencia de una dieta inadecuada.

“La mayoría de las muertes son evitables. De los 38 millones de personas que perdieron la vida en 2012 a causa de las enfermedades no transmisibles, 16 millones de muertes, el 42 por ciento, podían haberse evitado”.

Tres cuartos de las muertes por Enfermedades No Transmisible se registran en los países de bajos y medios ingresos y el 82 por ciento de los 16 millones de vidas perdidas cada año prematuramente ocurren en esas naciones, en la que nos encontramos los dominicanos.

Se requiere además de las políticas más efectivas que los gobiernos podrían implementar para la reducción del consumo de tabaco, del alcohol, la reducción del consumo excesivo de sal, la lucha contra las dietas no sanas y el impulso de la actividad física y la expansión del sistema de salud universal.