Los invito a mi casa para una fiesta. Eso sí, para venir, deben cubrir todos sus gastos, desde sacar una visa para entrar a Estados Unidos, el transporte aéreo y terrestre, su alimentación y estadía. No los voy a alojar ni a ofrecerles bebidas. Es en pleno verano, hará mucho calor. Les advierto: pueden venir, ¡pero ni piensen en quedarse más tiempo del necesario para la fiesta!. De lo contrario, los reporto a las autoridades.
¿Qué les parece esa invitación?
No es una exageración. En mayo de 2025 el vicepresidente JD Vance condicionó la “bienvenida” a quienes viajan a Estados Unidos para el Mundial de Fútbol 2026. En un evento con el presidente Donald Trump y Giani Infantino, máximo jerarca de la FIFA, dijo: “Sé que probablemente tendremos visitantes de cerca de 100 países. Queremos que vengan. Queremos que lo celebren. Queremos que vean el partido. Pero cuando se acabe el tiempo tendrán que irse a casa. Si no, tendrán que hablar con la secretaria Noem”. (Kristi Noem sigue en el Gobierno, pero ya no es secretaria de Seguridad Nacional. Ahora, los huéspedes “tendrán que hablar” con Markwayne Mullin).
Otro miembro del Gabinete, el secretario de Transporte, Sean Duffy, reiteró el ambiente “hospitalario”: “Visiten los Estados Unidos, pero no se queden más allá del tiempo que autoriza el visado. No se queden mucho tiempo. Pero cuando vengan, vean este gran país, pues vamos a celebrar durante el próximo año y, de nuevo, les damos la bienvenida a todos”.




