Del resultado del plebiscito dependerá el futuro de la paz en Colombia, será el pueblo el encargado de refrendar finalmente los puntos del acuerdo de paz suscrito entre el Gobierno y las FARC-EP.

El próximo domingo 2 de octubre Colombia celebrará el plebiscito que refrendará el acuerdo de paz suscrito entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC –EP).

Cualquiera sea el resultado, la consulta marcará un hito en la vida política, social y económica de Colombia y podría poner fin a un conflicto que se ha extendido por más de 50 años.

Gana el sí


El analista político, Juan Carlos Palou afirmó que de ganar el sí se abriría una etapa beneficiosa para el país, debido a que se darían pasos para superar un conflicto armado que supera los 50 años

De acuerdo a Palou, el Gobierno deberá tomar las decisiones para llevar adelante los acuerdos de La Habana. Sostuvo que  uno de los asuntos más complicados es el relacionado al traslado de los combatientes de las FARC-EP a las zonas veredales.

Según lo suscrito en La Habana y reflejado en el acuerdo final de paz, los combatientes serán llevados a  las zonas veredales por un periodo de 180 días para iniciar el proceso de dejación de armas y su reintegración en la sociedad colombiana, estos procesos serán vigilados por representantes de la ONU, del Gobierno colombiano y del grupo insurgente.

Para el sociólogo y periodista colombiano Alfredo Molano, de triunfar la opción del sí, las FARC-EP tendrían que acelerar el proceso de pasar de una organización armada a un partido político y trabajar en los puntos del acuerdo de paz.

Molano explicó que la insurgencia debe confeccionar su programa político a favor de las necesidades del pueblo colombiano y en las principales causas que llevaron al conflicto colombiano. El periodista destacó que desde las FARC-EP se debe vigilar que el Gobierno respete cada uno de los puntos del documento de paz.

De triunfar el sí, el Gobierno debe asegurar los recursos económicos necesarios para llevar adelante y respetar los puntos acordados en La Habana y atender las principales demandas de la sociedad colombiana.

Gana el no


Juan Carlos Palou dijo que de triunfar la opción del no el proceso de paz iniciado entre el Gobierno y las FARC-EP terminaría, para el analista no habría ninguna posibilidad de renegociar los acuerdos y reiniciar el proceso de paz, y añadió que las conversaciones de paz en La Habana fue un proceso muy desgastante para las partes. “El ‘no’ nos llevaría a terminar el conflicto colombiano por la vía armada y militar”, sentenció el analista colombiano.

Alfredo Molano destacó que de llegar a ganar el no simplemente se paralizaría el proceso de paz, sino que la derecha colombiana presionaría al Gobierno a renegociar el acuerdo de paz bajo otras condiciones.

Para Molano la principal condición sería que los miembros de las FARC-EP que sean hallados incursos en delitos de lesa humanidad paguen cárcel y no puedan participar en política. Ante este panorama la dirigencia de la insurgencia se negaría a reiniciar un dialogo condicionado  por lo que la derecha política colombiana reimpulsaría la lucha armada.

Luego del plebiscito


Alfredo Molano advirtió que al ganar el sí se debería avanzar hacia una constituyente que se concentraría en una reforma a la política económica, seguridad nacional y garantías para la oposición y el cambio del sistema electoral.