Santo Domingo.La Comisión Nacional de Pastoral Juvenil (CNPJ) de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) realizó su premiación anual en el marco del Día nacional de la Juventud este sábado, en honor al 201 Aniversario del natalicio del padre y patrón de la juventud, San Juan Bosco.

En el acto celebrado en la Pontífice Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) se destacó el trabajo, entrega, dedicación y compromiso de jóvenes líderes de las diferentes diócesis y regiones del país a nivel pastoral y social en favor del crecimiento y desarrollo de la juventud dominicana.

La actividad estuvo encabezada por la Directiva de la comisión, presidida por los Directores Nacionales de la Pastoral Juvenil. Revdo. P. Ramón A. Santana Castillo, Director de la Provincia Eclesiástica de Santo Domingo, el Director Nacional por la Provincia Eclesiástica de Santiago, Revdo. P. José Lucas Candelario y el Sec. Ejecutivo Licdo. Sheiner Adames Torres. Acudieron además de los galardonados los diferentes sacerdotes que dirigen Pastoral Juvenil en las diócesis del país, jóvenes coordinadores y delegados de las mismas.

Los líderes reconocidos por su labor y compromiso fueron:

1. Eddy José Roa. Diócesis San Pedro de Macorís.

2. Teresa Arlette Adames. Diócesis San Juan de la Maguana.

3. Merilin Feliz Cristo. Diócesis de Barahona.

4. Armando Montero Puente. Diócesis de Bani.

5. Lizardo Rosado Paredes. Diócesis de Puerto Plata.

6. Ruth Noemí López. Diócesis de la Vega.

7. Berta Johanna Jiménez Martínez. Diócesis de Mao Montecristi.

8. Starlyn de Jesús Hernández. Diócesis de San Francisco de Macorís.

9. Estefany Belliard Sánchez. Arquidiócesis de Santiago.

10. Jennifer Henríquez Arias. Arquidiócesis de Santo Domingo.

El Sec. Ejecutivo, Licdo. Sheiner Adames Torres por medio de su mensaje felicitó a los jóvenes premiados, a la vez que destacó el gran desafío que tiene la Pastoral Juvenil Nacional de descubrir el rostro misericordioso del Padre en los jóvenes que se ven afectados por las drogas, el alcohol, los juegos y la triste realidad que azota nuestro país, la delincuencia, la falta de empleo, falta de educación, la desigualdad social y la desproporción de medios para el desarrollo integro de la vida humana. Dicho reto en respuesta a la convocatoria hecha por el Papa Francisco para la Iglesia Universal de practicar la misericordia.