La barbarie marca territorio en la Zona Colonial. #TrujilloVive

La barbarie marca territorio en la Zona Colonial. #TrujilloVive

SANTO DOMINGO. El abuso y la violación de los  derechos civiles   es una constante en la República Dominicana. Las agencias de seguridad pública, cuya misión es  proteger y permitir  a los ciudadanos la realización de actividades no atentatorias a las normas que rigen a las sociedades se empeñan cada vez más en hacer todo lo contrario. Prohibir es su única razón de ser.

El llamado “Estado de Derecho” ,  del que tanto pregonan  políticos y autoridades es una mentira de arriba abajo. Otra mentira a conveniencia.

Pese a toda ese bla bla bla ,  hueco y utilizado a conveniencia para fines casi siempre ilícitos por el abuso siempre está presente no solo en la Zona Colonial sino en todo el país. Los derechos de las personas es una fantasía interestelar de la sociedad civil, otra paja mental para creerno”vivos , sueltos y en la capital”.

La barbarie marca territorio. Hace unos días un grupo de internautas ha denunciado en sus  muros de Facebook  la prohibición de  un oficial de la Politur  para que   Abraham Israel Reyes Díaz, joven artista callejero, ya no siga  deleitando con los acordes de su violín a las personas que se desplazan en la peatonal calle El Conde, especialmente en la intersección  Conde con Meriño justo debajo del Antiguo Ayuntamiento de Santo Domingo. Era gratificante ante tanta noticias de violencia, corrupción, impunidad, xenofobia, odio y más mierdas cotidianas, escuchar a estos muchachos interpretar piezas ligeras para el disfrute de todos.

En todas las ciudades del mundo, de este planeta tan falto de música, los artistas entregan sus talentos a veces a cambio de nada. En las calles, el Metro, en las plazas y parques, bajo el umbral de un portal, en las terrazas donde la gente se relaja al son de un trago o un sorbo de café, la música acompaña a la vida que pasa.

En Dominicana, no, no se puede. #TrujilloVive.  En Santo Domingo está prohibido SER y ESTAR. Solo se puede conjuga el verbo PROHIBIR.

A cada hora suceden cientos de atracos en las calles de la Zona Colonial. La delincuencia arropa a vecinos y forasteros pero Politur no se entera o se entera poco. Pero sí, a Israel Reyes le prohíben tocar, cierto, la barbarie marca territorio.

La denuncian de internautas refiere también que le despojaron de su violín. Esperamos que a la hora de publicar esta historia, su violín haya sido devuelto a su dueño. La barbarie sigue marcando territorio. Decapitamos la cabeza pero no evaporamos el espíritu autoritario. Y, lo peor, la transición no llega.

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