Hay muchos ejemplos de superación personal. Todos y cada uno de ellos tienen su característica especial. El caso de Karen Dawson, una ciudadana británica que sufrió un aumento significativo de peso cuando dio a luz a su tercer hijo. En ese momento llegó a pesar hasta 175 kilos. Aficionada a la comida rápida y los dulces y sin ejercer mucha actividad física, Dawson siguió cogiendo kilos hasta que un día sufrió una vergonzosa situación en la Iglesia que le hizo darse cuenta de que su físico era peligroso para su propia salud.

El día del funeral de su madre, se fue a sentar en un banco de madera de la iglesia pero para su desgracia el asiento se partió por la mitad y todos los acompañantes cayeron con ella al suelo. «Fue uno de los momentos más embarazosos de mi vida. En el momento en el que el banco se partió debajo de mí , me di cuenta de que mi peso era un problema», aseguraba al diario británico Mirror.

Esa situación la tomó como un punto de partida para empezar su nueva vida. Nada de sandwiches de huevo con mayonesa, ni perritos calientes y bollería industrial que consumía con frecuencia a lo largo del día. Un año después de esta decisión, y con una estricta dieta acompañada de ejercicio, ha perdido ya 57 kilos y asegura que seguirá hasta que el cuerpo se lo pida…

 

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