Los sacerdotes responsables del “Sermón de las Siete Palabras” se expresaron en contra de los males sociales y la debilidad institucional que aquejan al país.

El tradicional sermón se celebró este Viernes Santo en la Catedral de Santo Domingo.

Las intenciones de perpetuarse en el poder modificando la Constitución, las vulnerabilidades del sector justicia, la compra de conciencias y el desempeño institucional, fueron los temas que más resaltaron en la disertación combinada que realizaron seis sacerdotes y un diácono de distintas parroquias.

En la primera palabra, el padre José Alberto Vargas señaló a los que ponen sus intereses personales, de grupo o partidistas por encima del bien común; a los que destruyen la institucionalidad olvidando que sin esta el país no avanzará y a los que que no se inmutan ante el dolor ajeno y prefieren grabar con un celular antes que ayudar.

Vargas pidió perdón por los que destruyen la naturaleza, los padres que delegan la educación de sus hijos, y por los que venden su conciencia, recordando que perdonar no significa olvidar.

Críticas a la Justicia

El sector justicia recibió duras críticas en el sermón, el cual se extendió por dos horas.

“La Justicia dominicana, parece ser selectiva, solo para algunos, convirtiendo los expedientes en fuegos artificiales, en espirales de humo, en una simulación. Una justicia fundamentada en la mentira”, aseguró el padre José Ramírez.

Afirmó que da la impresión de que en el país el mérito no se premia, “se premia el robo y los comportamientos sinvergüenzas, se premia lo mal hecho”, enfatizó Ramírez.

Oró a Dios por fuerza y determinación para que el pueblo exija “una real independencia de los poderes Judicial y Ejecutivo y que no sean los políticos quienes elijan a los jueces, sino la sociedad civil”.

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